DeMoretoCONSERVACIÓN & ARTE

Notas del taller

Aprovechando que estoy removiendo el barniz antiguo de este cuadro, que seguramente fue aplicado por su autor, el pintor A. Beruete. Voy a abrir el ánfora de Pandora: Barniz final, barniz teñido, pátina…: estos son los términos más controvertidos de la restauración. Plinio escribió, que Apelles daba a sus cuadros terminados un barniz oscuro para “evitar que el brillo de los colores ofendiera al ojo”. En 1796, García de la Huerta escribió: “Ahora pinto yo el cuadro, y después el Tiempo le dará el tono: este tono consiste en una tez que se extiende por toda la pintura y con ella se amortiguan los colores, demasiado alegres. Con esto adquiere la pintura un colorido mas hermoso que tira al amarillo. Esto no puede hacerlo por sí mismo el pintor, sino solo el Tiempo”. Gombrich opinaba que “La paleta más clara, los colores fuertes e incluso chillones a que nos han acostumbrado el impresionismo y la pintura del s. XX, es posible que nos hayan vuelto difícil el aceptar las tranquilas gradaciones tonales de estilos anteriores. En 1949, Brandi afirmó que en el pasado los artistas aplicaban todo tipo de acabados, barnices y esmaltes, para atenuar los vívidos tintes de sus obras. Esto dio lugar a un efecto suavizante y más oscuro, conocido como pátina. Brandi creía que dejar los cuadros con su pátina estaba más cerca de la intención original del artista. Pasada la IIGM, la National Gallery de Londres restauró importantes cuadros de su colección. En 1947 montó la exposición “Cleaned Pictures”. En el catálogo defendía la eliminación de los barnices antiguos (amarillos y oxidados, y muchos aplicados en el s. XIX), para devolver a la pintura la vívida luz original del origen. Actualmente el criterio de la National Gallery ha triunfado: tenemos un ejemplo reciente en la restauración de la Anunciación del beato Fra Ángelico. “Cuanto más se restauren las pinturas con pretexto de su conservación más se destruyen, y si los mismos autores, revivieran ahora, no podrían retocarlas perfectamente, a causa del tono rancio de los colores que les da el tiempo, que es también quien pinta.” Goya, 1801.
01 / Archivo de la publicación · 12.06.2019
02 / Archivo de la publicación · 12.06.2019
03 / Archivo de la publicación · 12.06.2019