Notas del taller
“Virgen de Tómalos” (Rioja) O/L 200 x 140 cm. 1756
El cuadro estaba muy dañado, tenía toda la superficie con suciedad de siglos y especialmente llamativo eran los restos biológicos de insectos (heces de mosca) que no dejaron un cm libre del cuadro (imagen 3). Las heces de mosca se eliminan mecánicamente (a punta de bisturí), pero como llevan ácido úrico en composición siempre quedará una marca producida por la corrosión de este ácido en la pintura; por lo tanto es una alteración en parte no reversible.
Por otro lado, el lienzo tenía muchas deformaciones que se han solucionado con presión y calor. Otros daños del cuadro eran numerosas rajas y agujeros por toda la zona baja del cuadro. Incluso un agujero con la forma perfecta de la llama de una vela, pues este cuadro estuvo en una capilla privada (imagen 2).
El cuadro nunca fue restaurado, sino que fue “reparado por un manitas” colocando por el reverso a modo de parches: trozos de arpillera, medias y recortes de periódicos de 1886… de tal manera que el reverso parecía una obra de Tapies, jajaja (imagen 4).
